Grabados en las piedras
Alfonso Setién Rivas, investigador de Ampuero sorprendía a primeros de diciembre de 1984 a todos los aficionados al conocimiento del pasado càntabro con la noticia de un hallazgo inquietante, que el periodista Isidro Cicero resume para el diario "Alerta". El viento sur habìa derrumbado la torre de la iglesia de Rasines y había dejado al descubierto un arsenal de grabados en las piedras de orígen remoto. Las piedras estaban decoradas con una especie de reproducción del haya, uno de los árboles sagrados del "soto" céltico y por tanto cántabro. El investigador de Ampuero recuerda que el misterioso símbolo arbóreo aparece representado también en las estelas de Urbico, Monte Cildá, Corain en Cangas de Onís, Llanes, Sorriba y en multitud de los monumentos pétreos de Asturias, Galicia y País Vasco.






































1 curiosos:
Por lo que yo sé la cultura celta adoraba a la madre tierra y los bosques eran sus "santuarios". Los símbolos vegetales se repiten en todos los territorios celtas de la Europa continental y de la insular.
Desconocía la noticia, pero no me extraña que lo hubieran tapado. Los cristianos fueron unos de los grandes exterminadores de la cultura celta, primero les roban los ritos, después los transforman y para acabar ocultan su existencia previa.
Salu2
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