secciones

HISTORIAS DE NUESTRA HISTORIA

ANH

PUEBLOS DE ESPAÑA

HISTORIA DE ESPAÑA

Sobre la República



Si cualquier país se propusiera cambiar de régimen monárquico por el republicano y contara con los elementos que nosotros, seguramente que con poco esfuerzo lo conseguiría. Es España eminentemente republicana. Militan en el partido anti dinástico hombres eminentes en todos los ramos del saber, y como soldados de fila tiene casi a todos los trabajadores.
Pero a pesar de poseer tan numeroso ejército, cada día se vislumbra más lejano el advenimiento de la República.
¿Y por qué, si es así, que la inmensa mayoría de los españoles somos republicanos y todos deseamos implantar esta forma de gobierno, puede seguir imperando la Monarquía?

Porque no hay altruismo, desinterés, abnegación, fe y alteza de miras; porque el afán de «ser», el orgullo y el deseo de elevarse ciega a los directores y los disgrega; y como todos se creen con «derecho» a, ser jefes, cada
cual propaga la idea a su manera, no como mejor y más rápidamente pudiera implantarse la República, sino que lo hacen para llevarse mayor núcleo de partidarios. Las discrepancias de los «caudillos» las determinan inevitablemente también en la masa, y ésta, que más fe que a la idea se la tiene al jefe, haciéndola personalísima, se convierte, sin darse de ello cuenta, en funesta parcialidad, llegando a ser el mayor obstáculo para la consecución de nuestras aspiraciones.

Cuantas veces se ha intentado unir a los jefes para luchar al unísono, otras tantas, por pueriles motivos, han surgido desavenencias. El año 1893 lucharon unidos todos los partidos republicanos en las elecciones generales, dándoles esta alianza un colosal triunfo, pues en la misma capital de la Monarquía fueron elegidos los seis candidatos republicanos. Diez años después, en 1903, se formó el gran partido de Unión Republicana. Se luchó en los comicios y se consiguió igual victoria. Todo el mundo creyó que la Monarquía había terminado de imperar en España; pero cuán pronto se desvanecieron tan bellas ilusiones. Nada quedó de aquella efervescencia, de aquel entusiasmo, de aquel batallar. La Solidaridad catalana fue el golpe mortal dado á la Unión. Como en guerrera retirada, cada uno se fue a donde mejor quiso ó pudo. Las represalias que hubo á consecuencia de los sucesos de julio, en Barcelona, originó la conjunción do los socialistas con los republicanos.
El partido socialista ofreció su apoyo para derrocar el régimen monárquico é implantar el republicano, y como vieran varios prestigiosos adalides de estas ideas que la ayuda que les brindaban los socialistas era importante y desinteresada,  la aceptaron gustosos.

Pero no todos los republicanos se conjuncionaron, si bien algunos lo hayan hecho más tarde.
¿Cómo era posible que se pudiera prescindir, siquiera fuera momentáneamente, de ser jefe aunque fuera para traer la República? Por eso algunos no ingresaron en la Conjunción republicano-socialista; por lo mismo otros que la acataron, aunque superficialmente, á la primera ocasión que no les salieron las cosas á medida de sus deseos, rompieron con ella. Y no es lo malo que se hayan separado de la Conjunción, sino que han emprendido una indigna campaña de difamación contra los hombres que persisten unidos en ella.

De los elementos retraídos a conjuncionarse surgió la idea de celebrar una asamblea para formar ó rehacer el casi disuelto partido de Unión Republicana. Y no tan sólo no lo han conseguido sino que ni siquiera ha prevalecido el acuerdo de entrar en la Conjunción. Pero si esto, que hubiera sido lo práctico, no lo realizaron, en cambio resultó un nuevo «jefe», el señor Sol y Ortega.

¿Qué les importa a esos republicanos que se perdiera Cuba y Filipinas, que se haya fusilado a obreros y estudiamos, que para impedir el pensar libremente, todos los tormentos de la Inquisición se hayan aplicado? ¿Qué les importa la muerte de Rizal y de Ferrer? ¿Qué la ley de Jurisdicciones? ¿Qué tienen que ver ellos con la emigración constante de los obreros que van en busca del pan que aquí no tienen? ¿Qué de la guerra pasada de Melilla y la que ahora parece se prepara? ¿Creen sin duda, que van a lograr, luchando aisladamente con fuerzas débiles y escasas, lo que difícilmente se conseguiría marchando unidos?¿Gozosa puede estar la Monarquía de estas disensiones. Ya podían los monárquicos dormir a pierna suelta si no fuera porque la Conjunción persiste y aumenta sus partidarios.

Así, tarde tendremos República. Lo que sí se conseguirá es que vuelvan a ser poder Maura y La Cierva. Depóngase por algún tiempo el afán de mandar. Instaurese la República, y después se volverá a ser lo que antes se fuera. Hágase por el bien de España, por nuestro propio bien. Si así no se hace se demostrará que no queremos lo que siempre está en nuestros labios.

Ensebio Benito Jiménez. Bejar Nuevo25 de Marzo de 1911


NUESTRO PERIÓDICO

Montaña palentina: Belleza y Arte

Entradas relacionadas:

RECORDANDO HISTORIAS - PRIMERAS ENTRADAS DEL BLOG

TE PUEDE INTERESAR

HISTORIAS Y ENSAYOS

CITADOS EN OTROS MEDIOS

REVISTA PERNIA

revista literaria pernía

Bienvenido

Puedes seguirnos en las redes sociales o suscribirte al feed.

¡Suscríbete a nuestro blog!

Recibe en tu correo las últimas noticias del blog. Sólo ingresa tu correo para suscribirte.