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El altar

( 1.9) SIMBOLOGÍA ARQUITECTÓNICA.

Expresión máxima del sincretismo e hibridación del románico y resimbolización de constantes en antiguas religiones universales (desde el altar nicho de los lares romanos de PORQUERAS en la gerundense Bañolas, hasta el altar baldaquino de los hislanis persas en la soriana SAN JUAN DE DUERO).

Lugar de culto en todas religiones. Mesa de sacrificio, pero también donde se reúne el colegio apostólico de compañeros iniciados, de alimento y libación e institución eucarística.

Símbolo de lo celeste, de lo telúrico y de lo místico. Instrumento de ofrenda y libación a la divinidad pagana; de sacrificio cruento, o escenario de transfiguración eucarística. Monte Tabor de transmutación mística del Pan y Vino en Cuerpo y Sangre. Lugar de encuentro con la divinidad, en definitiva.

Construido sobre piedra (“ Simón, yo digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia”) no labrada " porque al picar piedra con el escoplo queda profanada" (Ex. 20,25) y no debe ser contaminado por el trabajo del hombre, sino permanecer pura y virginal y consagrada según rigurosas Ordines con su lipsanoteca.

Mesa, en fin, sostenida por CUATRO columnas (símbolo totalizador de plenitud que se espiritualiza con lo soportado, pues 4 son los elementos vitales,4 los ríos del Edén, 4 los puntos cardinales, 4 las fases lunares, 4 los ciclos vitales, 4 los Evangelistas...) y dirigida hacia la salida del Sol. Ubicado en la cabecera, antesala del cielo, lugar redondeado y perfecto reservado para el sacrificio y renovación de la alianza y que, como en el abrahánmico (capitel de la portada de la Catedral de JACA) simboliza la humilde resignación al destino personal determinado por Dios.


Mantel blanco que evoca la sábana que envolvió el cadáver del Inmolado; cinco cruces incrustadas en su piedra, cinco llagas; y las Virtudes como peldaños necesarios para acceder.
 


Sección para "Curiosón" del grupo "Salud y Románico".


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Colegiata de San Salvador de Cantamuda

Hace algún tiempo visité la colegiata de San Salvador de Cantamuda o Cantamuga, como bien le gusta denominar a mi buen amigo Froilán de Lózar. En aquel momento, no pude ver el interior del templo, pues además de que solamente iba de paso y con la única intención de sacar unas fotografías de su exterior, no tenía tiempo para andar buscando a quién me abriera la puerta de tan imponente iglesia. Un tiempo después, la casualidad quiso que viera una fotografía esférica del interior de la colegiata, que Abel, el nuevo cura de San Salvador, le había enviado a su móvil. ¡"Estupefactos" quedamos con aquella panorámica sin igual del interior de tan magnífica colegiata!


Para saber más:
Colegiata de San Salvador© Orígenes
Iglesia románica de San Salvador© La huella románica




Arte desde el aire, una sección de Aitor Gutiérrez Cosgaya
Curiosón © 2017


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La cúpula

(1.8) SIMBOLOGÍA ARQUITECTÓNICA.


Cuatro arcos que se enfrentan entre sí. Surgen cuatro triángulos, paños, que se cubren con plementería. Unas veces sobre tambor dividido por pilastras, losería o bandas lombardas y arquerías ciegas; otras, sobre trompas y pechinas: Lo cuaternario (trompa) símbolo de lo terrestre, y lo ternario (pechina) símbolo de lo celeste, armónicamente conjugado, dotándola de una imagen como suspendida en el aire y desprovista de toda gravidez. Si la bóveda representa el cielo, la Cúpula es el alto cielo, el Cielo de los cielos, el cielo visible que, como velo, separa el mundo presente, Tierra, del mundo futuro, Cielo.

Estamos llegando a lo más alto de nuestro templo. Y en uno de los puntos críticos del mismo se alza la cúpula. En los más antiguos templos, el paso del cuadrado al octógono se resuelve por medio de trompas como en el bello lugar de Santa Eufemia de Cozollos (María Bustamante insiste en que no es Cozuelos, sino Cozollos). En muchos templos, como en el que cito, en el arranque de las trompas se hallan esculturas de los cuatro Tetramorfos. Mirar hacia la cúpula es contemplar un Pantócrator, en el que la imagen de Cristo en majestad se sobreentiende en la propia esencia de la bóveda, “El cielo de los cielos”.

En alguna ocasión el sistema de trompas es doble, como en Loarre donde el arquitecto volcó todo su arte en la vertical, porque no le cabía un templo de tres naves en la angostura del precipicio. Mas tarde, soluciones copiadas de modelos bizantinos resuelven la cuadratura del círculo por medio de pechinas. Y es obligado disfrutar de la que hay en Zamora, aunque nos acabe doliendo el cuello de mirar a lo alto. Y hay que considerar cómo aquellos “compañeros constructores” las edificaron. También necesitaron de una cimbra, en forma de media esfera esta vez; y colocaron hiladas concéntricas de piezas en forma de cuña, con el mortero.


Giros y giros cada vez más pequeños (¿no será el laberinto?) hasta que la última de las piezas, la piedra angular, la clave, cierra el conjunto ("Este Jesús, a quien crucificasteis, es la piedra rechazada por vosotros los edificadores, la cual ha llegado a ser la cabeza del ángulo", Hec. 4,11).




Sección para "Curiosón" del grupo "Salud y Románico".


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Monasterio de San Andrés de Arroyo


¿Sabías que según la tradición en un arroyo apareció la imagen de San Andrés y en su honor se levanto el conocido monasterio de San Andrés de Arroyo?


Según la tradición en las orillas de un arroyo que transcurre por el lugar apareció una imagen realizada en piedra de San Andrés, ante tal milagro se decidió levantar bajo su advocación un monasterio en el que día y noche retumbaran en sus muros las más piadosas oraciones.

A día de hoy todavía se puede observar la figura de San Andrés presidiendo la sala capitular del monasterio de San Andrés de Arroyo en el término municipal de Santibañez de Ecla. A los pies de San Andrés se encuentran los sepulcros de la primera abadesa del cenobio Mencía de Lara y su sobrina María.

La belleza del claustro de San Andrés y de su famosa columna hacen que la imagen pase desapercibida para muchos ojos, pero nos encontramos ante una excelente talla en la que San Andrés aparece portando la cruz en forma de aspa en la que sufrió martirio. Lleva túnica y aparece barbado, en ella todavía podemos observar restos de la antigua policromía que cubrió la imagen.

Todo monasterio que se precie tiene su origen envuelto en leyenda aunque la realidad es diferente y nos habla de una mujer de nombre Mencia que en los albores de los tiempos promovió la construcción de uno de los monasterios más importantes y se convirtió en una mujer influyente y poderosa, pero esta es otra curiosidad que sin mucho tardar os contaré.


Bibliografía:
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-García Guinea, M.A, El Románico Palentino. Edit. Excma. Diputación Provincial de Palencia. Palencia, 1975.

-Párbole Martín, Cristina, ¿Mecenazgo románico?: el caso de la primera abadesa del monasterio de San Andrés de Arroyo (Palencia). I Congreso Internacional. Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado Artístico: su proyección en Europa y América

-www.romanicodigital.com/






Románico Curioso,
una serie de Cristina Párbole para Curiosón-©-2017



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El capitel

(1.7) Simbología arquitectónica



Encima de la columna, hacia abajo, todavía terrenal pero encaminado ya hacia el cosmos. Es en esa esfera donde se desarrollan los contenidos de la escultura románica. El capitel románico es derivado del corintio clásico, en origen decorado con motivos vegetales como la hoja de acanto. Su función es doble, estructural y decorativo-docente. En lo funcional, punto de transmisión de cargas de bóvedas y arquerías hacia el suelo. Simbólicamente, elemento interpuesto entre la bóveda celeste y el sustento del templo, a imagen de los intercesores celestiales. Adosados al muro, nos muestran, como el iceberg, solo una parte del bloque en que se labraron. El resto se hunde en el muro, a tizón, contribuyendo a la trabazón de sus tres capas y sirviendo de apoyo “per se” a la carga que en él converge de tal modo que aunque se elimine el fuste, sigue ejerciendo su función. Exentos, sobre lo alto de una pilastra cilíndrica, magníficos, al modo de lo visto en la catedral de Jaca. Múltiples, como los que coronan los machones de un claustro… De una u otra forma, y de su decoración inicial vegetal, sirvieron en la época románica como excelente “percha” (junto con tímpanos y la decoración pictórica) para difundir las ideas del Nuevo Testamento. También ideas profanas así como un sinfín de seres monstruosos que agazapados en lo alto de las columnas y en la penumbra del templo aun nos infunden un cierto escalofrío.



 Plenos de simbología, quizá por ello, la reforma de la reforma, los alisó (¡Cuidado!) o a lo sumo decoró con leves motivos vegetales o geométricos deviniendo de nuevo en meros transmisores de cargas. Evolucionan pues desde el primer románico, sin decoración, meras zapatas de apeo, pasando por la fase exuberante del románico pleno y declinando con el Cister llegando a perder incluso su forma en favor de grandes ménsulas embebidas en el propio muro.




Sección para "Curiosón" del grupo "Salud y Románico".


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En el corazón del viejo Camino de Santiago

El Viejo Camino de Santiago, Ruta de la Montaña, es en la actualidad una realidad digna de descubrir, a su paso encontrarás un excelente patrimonio, enmarcado en una portentosa naturaleza. 


En el año 813, un ermitaño, llamado Pelayo, observó una extraña lluvia de estrellas sobre uno de los altozanos del bosque llamado Librodón, en un lugar de Galicia conocido como Solovio, comarca en el que el ermitaño hacía su vida en soledad entregado a Dios. Raudo y veloz el ermitaño fue en busca del obispo Teodomiro -obispo por entonces de la que hoy es la actual localidad de Padrón- para contarle el extraordinario suceso que acaba de acontecer en dicho lugar. Hasta allí se acercó el obispo junto al ermitaño, encontrando para su enorme sorpresa en aquel mítico lugar el sepulcro del Apóstol Santiago.

Desde ese mismo momento tan trascendental para la historia de la cristiandad, el peregrinaje hacia la tumba del Apóstol fue una realidad constante. Una de las rutas más populares, en aquellos albores del peregrinaje a Santiago de Compostela, era la Ruta de la Montaña, hoy conocida como Viejo Camino de Santiago, también como el Camino Olvidado. En nuestra provincia, dicho recorrido transita por las localidades de Aguilar, Cervera, Santibañez, Guardo... Hoy dicha ruta ostenta un excelso patrimonio que es de visita obligada.


Para saber más: Dentro de mi mochila
Imagen: Eduardo Gutiérrez




Una serie de Eduardo Gutiérrez para © Curiosón
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Iglesia de San Martín Obispo, Matalbaniega

¿Sabías que unos 70 canecillos decoran la iglesia de San Martín Obispo de Matalbaniega?



La iglesia de San Martín Obispo de Matalbaniega es el único testimonio visible de lo que en origen fue un antiguo monasterio. La riqueza de sus ornamentos así como la calidad artística llevo a García Guinea a catalogarlo como uno de los templos más completos de Palencia. En cuanto a su historia sabemos que el rey Alfonso VIII cedió al monasterio premostratense de Aguilar de Campoo las heredades en Matalbaniega, figurando entonces en la documentación de dicho cenobio.



Sin duda uno de los mayores atractivos de la iglesia de Matalbaniega es su colección de canecillos de gran variedad. Un total de 70 que se reparten de la siguiente manera: al sur treinta y tres, al norte otros treinta y tres, y al este cuatro. Entre ellos nos encontramos músicos, una bola rodeada de serpientes, una mujer impúdica, un hombre orando, un cerdo, etc. La diferencia entre los canecillos situados al norte y los dispuestos al sur ha llevado a plantear la existencia de dos canteros diferentes, uno que realizó una serie de figuras alargadas, delgadas y con la cabeza pequeña, y otro que opto por formas más achatadas, gruesas y con cabezas más grandes.

Hace tiempo leí una leyenda en la que se decía que cada uno de los canecillos de la iglesia de Matalbaniega representaba los excesos y pecados de los templarios que largo tiempo habitaron el monasterio, pero ya sabemos lo que se dice de las leyendas y de los templarios ;-).

Imágenes: La huella románica






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una serie de Cristina Párbole para Curiosón-©-2017



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La columna

(1.6)  Simbología arquitectónica

La columna sustenta la bóveda, forma simbólica del universo donde vive Dios y entre estos dos elementos, como elemento intermediario entre el soporte y la carga. Son los pilares de estriba del empuje vertical de la bóveda. Los hay circulares, cuadrifolios, cruciformes, embebidos y fasciculados. 


Mientras alguien me explica su función sustentante de muros de las naves laterales y cubierta y el por qué de una solución constructiva u otra, simbológicamente anoto su sentido topográfico y principial de verdadero ómphalos, que a la vez que separa, une como un puente conectando todos los estados existenciales. El pilar es el eje vertical del templo que permite transitar desde el suelo a la bóveda, desde el mundo terrestre al celestial; es un axis mundi, un Pilar Cósmico, una verdadera Escala de Jacob, es decir, un Centro.

Es sabido que por lo general no se empieza la casa por el tejado, sino por los cimientos y por las estructuras de apoyo de las cubiertas que hayan de generarse. El buen maestro de obra tiene esa idea clara en su mente, desde antes de iniciar la misma. Sabe cuál ha de ser el resultado final, y dispone pilares, pilastras, muros y contrafuertes de acuerdo con su planteamiento general. Pues bien, prescindid de mirar las bóvedas y fijaos solo en los elementos de apeo vertical. Según sea su hechura y sección, deducid cómo debió de imaginar el magíster el resultado final de la bóveda. Después, levantad la vista y evaluad el resultado.

     
Este ejercicio, en muchas ocasiones no va acompañado de la “solución al problema”, ya que por diversas circunstancias la hechura de la bóveda ha variado del proyecto inicial. Puede ser que por derrumbe, incendio, demolición para adecuarla a los gustos cambiantes del arte, o por que se cambiase el inicial planteamiento a mitad de su ejecución. En el Alto Aragón no son infrecuentes las estructuras en las que hallo pilares de triple arista y cuando levanto la mirada, hallo que la central que había de generar la bóveda de arista, se trunca y da paso a un sencillo fajón adecuado a medio cañón como solución de compromiso. Es el caso de la cripta de Samitier, o la nave de Toledo de la Nata, entre otras. Obras iniciadas por maestros lombardos, con su bagaje de recursos técnicos, que por algún motivo las dejaron inconclusas y quienes las acabaron, hicieron buenamente lo que sabían hacer. Otras veces son columnillas adosadas a pilastras, rematadas en capitel que no recibe ningún apeo y que debió de continuarse con nervaduras… Mirar viendo no es fácil. Pero también se aprende. Y llega un momento que te das cuenta, no de lo que hay, sino de lo que debía de haber. Entonces es mayor la satisfacción personal, y el número de fotos a esa estructura que no está. Se detiene el tiempo y uno entra en comunión con aquél anónimo magíster.




Sección para "Curiosón" del grupo "Salud y Románico".


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Iglesia de San Juan Bautista

¿Sabías que la iglesia de San Juan Bautista de Villanueva del Río Pisuerga fue desmontada piedra a piedra y llevada hasta la capital palentina? 

Iglesia de San Juan Bautista de Villanueva del Río de Pisuerga antes de su desmontaje y posterior traslado a Palencia. Se sitúa en el epígrafe “Villanueva del Río Pisuerga: la iglesia de San Juan Bautista”. Imagen tomada del Catálogo Monumental de la provincia de Palencia de Rafael Navarro.


Las piedras estuvieron abandonadas casi diez años sin que nadie se acordará de ellas. En 1972 hubo un intento por reconstruir la iglesia, pero se quedó a medias, no fue hasta los años 80 cuando la Dirección General de Arquitectura concedía una subvención de siete millones para llevar a cabo el remate de la reconstrucción de la iglesia.

A finales del siglo XII se levanta en Villanueva del Río Pisuerga el templo de San Juan Bautista. El primer documento donde aparece citado Villanueva es del año 1039, en el aparece citado como Villanova y se trata de una donación en la cual la condesa doña Ofresa entrega su cuerpo a la iglesia de Santa María de Aguilar y dona a esta la hacienda que poseía en Villanueva.
Fue tal vez el gran Miguel Ángel García Guinea uno de los últimos que pudo ver el templo en su emplazamiento original en la década de los años 50, pues en 1963 el pueblo de Villanueva del Río Pisuerga desaparecía bajo las aguas del pantano de Aguilar, quedando como único resto de su existencia la iglesia de San Juan Bautista.

La iglesia de San Juan es un edificio de una sola nave, bastante pequeño. Del templo debemos destacar su bella portada de infinitas arquivoltas y el presbiterio, donde encontramos en el lado izquierdo una decoración mediante arcos trilobulados y en el derecho arcos de medio punto, que se apoyan sobre capiteles donde encontraremos decoración vegetal y figurada. Es inevitable cuando vemos este presbiterio acordarnos del de la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar, con los mismos arcos trilobulados.




Desde el verano de 2008 en el interior del templo podemos encontrar el “Punto Románico” (Conformado por una maqueta, un proyector de imágenes y un panel con fotografías), la idea es que sea un lugar donde la gente pueda conocer un poco más de este arte en nuestra provincia, pero es complicado cuando el “Punto Románico” permanece cerrado prácticamente todo el año, abriendo solo algunos fines de semana, ¿Qué ofrecemos a la gente, si cuando se acercan a Palencia, no saben de la existencia del “punto románico” y mucho menos pueden visitarlo?, ¿así difundimos el románico en la capital?...

Bibliografía.
  • García Guinea, M.A, El Románico Palentino. Edit. Excma. Diputación Provincial de Palencia.
  • Palencia, 1975.
  • www.romanicodigital.com/
  • Wikipedia






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El pavimento

(1.5)  Simbología arquitectónica 

Superada la pila, reparo en el pavimento. Unas veces cubierto de losas; otras por pequeñas lajas de piedra; más raramente de mosaicos; mayoritariamente, por humilde, tiene el suelo de tierra apisonada que se cubre con esteras. Y reparo en que mis pies están en contacto directo con el suelo como parte más impura del cuerpo (el pie desnudo del Pantocrátor refiere libertad de cualquier contingencia temporal).


En ocasiones, sobre el pavimento existe trazada, incrustada, tallada o dibujada la representación del Laberinto... . ¿ Permite o impide el acceso?. No todo el mundo puede entrar a determinados lugares. Sólo los “cualificados” podrán recorrerlo. Los otros, se verán impedidos de penetrar o se extraviarán. Es “selectivo”, pues representa la admisión o no a la prueba iniciática e incluso en determinados santuarios y para determinados grupos ( los masones), no es sólo acceso, sino que se erige en la prueba misma del ritual.

También es “peregrinación”, como cuando se trazan en las lajas del suelo de ciertos templos. Hacer el camino del laberinto de Chartres u otras catedrales, sobre todo si se hacía de rodillas, equivalía en la edad Media a hacer la peregrinación a Jerusalén. Aunque se recorría tan solo una distancia de doscientos sesenta metros, este camino duraba una hora si se hacía de rodillas, el tiempo que se tardaba en recorrer a pie una legua, o cuatro kilómetros y medio.

Como “medio de protección táctica y/o ritual”, pues no sólo se utilizará para confundir la entrada a los enemigos humanos, sino contra los influjos psíquicos hostiles en las marchas laberínticas o danzas rituales apotropaicas...

No sólo en Creta sino en la India y Egipto se ha dado el espacio mitológico y simbólico que conocemos como el Laberinto. Herodoto visitó un laberinto, allá por el siglo V a.C, en Egipto, que siglos más tarde describiría Plinio en su Historia Natural. Los laberintos sagrados solían tener un solo camino que lleva a un viaje al interior a través de sus meandros. Son los llamados unicursales, frente a los multicursales, que presentan diversas opciones al caminante, aunque una sola lleva a la solución. También se han encontrados laberintos en los mosaicos de los suelos romanos. En el cristianismo abundan los laberintos pintados en los suelos de las iglesias. El más antiguo conocido es el de la basílica de San Reparado en Orleansville, en Argelia, del siglo IV. En el suelo de la catedral de Chartres hay un laberinto de un solo camino de doce metros de diámetro. Estaba formado por doce anillos concéntricos en los que discurría el camino formando meandros hasta llegar al centro que formaba un rosetón. Otros laberintos se encontraban en los suelos de las catedrales de Amiens, Arras, Auxerre, Bayeaux, Poitiers, Reims y Sens. Pero la mayoría fue suprimida durante el siglo XVIII. El de Chartres lo fue en 1825. Laberintos se encuentran en Italia en Santamaría di Trastavera en Roma en la catedral de Lucca. Los hopos de Norteamérica tenían el laberinto de los siete caminos que se relacionaba con la diosa madre.


Otro tipo de laberintos son los que llevan a callejones sin salida. En la mitología griega, Dédalo arquitecto e inventor construyó el de Creta donde se encerró al minotauro. La lucha contra el minotauro que habita en el Laberinto, se interpreta como la lucha contra el mal en el camino de la vida. Ariadna le entregó el hilo mágico a Dédalo para que pudiera guiarse en el intrincado camino. En la iglesia de San Vitale en Rábena, existe un laberinto multicursal. Se le relaciona con el enigma de la vida, ya que hay que acertar el camino correcto en cada elección.

¿Qué es si no Camino que obliga al hombre a moverse?. Lo que lo arranca de su estatismo. Símbolo de Iniciación. No hay pueblo que no lo haya tenido. Lo tuvo Grecia, Egipto y, también los celtas. Es necesario recorrerlo para renovarse por dentro. Lo importante no es llegar, sino hacerlo; estar en él, vencer las pruebas, decidir en cada encrucijada. Hay que arriesgarse como los antiguos cristianos que sobreviven en ese momento histórico de tinieblas y catacumbas. Hay que atreverse a caminar hacia el Occidente, a lo desconocido, a donde cae el Sol, a donde está la Muerte y lo Desconocido. Allí donde cada cual pierde su nombre de ilusión para reencontrarse con su verdadero ser; donde los Iniciados perdían la vida para ganar Vida... ansiosos del retorno a su patria celeste.




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Toro, la ciudad colegiada.

Internet ofrece innumerables posibilidades, entre algunas de ellas, la posibilidad de conocer lugares sin tan siquiera haber estado presente en el sitio en cuestión. Hubo un tiempo en que este bloguero se dedicaba a viajar a través del Google Earth y por extensión con el Street View. Viajes de salón que, cuanto menos, me permitían explorar lugares a los que difícilmente podría aventurarme a llegar. Pero es verdad que estas posibilidades que ofrecen la nuevas tecnologías no deben suplir en ningún caso la visita a aquellos lugares emblemáticos que tenemos a tiro de piedra y menos aun... si estos son sede de un acontecimiento de primer orden como son las Edades del Hombre.


La verdad que aún tenía en mente la extraordinaria torre cimborrio que luce la Catedral Vieja de Salamanca. Mis años estudiantiles en la capital del Tormes, en los primeros años de los setenta, consiguió, ya de aquellas y casi sin ser consciente, mi conversión en un ferviente amante del románico. La Torre del Gallo, cuya datación se entremezcla con los inicios del gótico -sobre todo en las grandes capitales castellanoleonesas- en aquellos años de mi juventud dejaron en mí una profunda huella, entre otras cuestiones por su extraordinaria belleza.

Pero en honor a la verdad, la ciudad zamorana de Toro había pasado para mí desapercibida. Y eso que había visto innumerables fotografías en Internet de su espectacular colegiata, Santa María la Mayor. Y salvando las minuciosas diferencias, cuando vi en vivo su espectacular cimborrio, ¡cuánto me recordó a la vieja catedral salmantina, qué tanto recorrí por sus aledaños y tantos recuerdos me trae! Fue como un regreso al pasado en el que pude visualizar al mismo tiempo... el espectacular cimborrio de la colegiata de Toro y la bellísima torre cimborrio de la catedral salmantina.


Tengo que reconocer que la ciudad de Toro me sorprendió. Sus calles bien cuidadas, sus monumentos de gran valor patrimonial. El Alcázar, la Colegiata, la iglesia del Santo Sepulcro, la Torre del Reloj... las extraordinarias vistas desde el Paseo del Espolón, desde donde se puede admirar el río Duero y toda su vega, salvada por el Puente Mayor. Pero en esta ocasión mi visita estaba centrada en las Edades del Hombre, con el sobre-título de AQVA, un homenaje en toda regla al agua bendita del Bautismo. Además, me había picado el gusanillo una conversación con Concha, la alcaldesa de Támara de Campos, cuando en una de mis vistas a la impresionante iglesia de Támara esta me indico que una de las piezas que faltaba en uno de sus retablos había partido con destino Toro para destacar entre todo el excepcional arte que allí se iba a exponer: el relieve del Bautismo de San Hipólito, que junto con otras cuatro piezas del arte palentino: una pila de agua bendita de Población de Campos, una naveta de la catedral, un pontifical del Diocesano y un juego de aguamanil proveniente de Ampudia, forman un quinteto digno de admirar en la hoy capital del arte religioso: TORO. Por supuesto, no hay fotos de dichas joyas pues hay que respetar las normas. Os esperamos en el 2018 en Aguilar de Campoo.

Imagen: Eduardo Gutiérrez




Una serie de Eduardo Gutiérrez para © Curiosón
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San Andrés de Aguilar de Campoo

¿Sabías que los restos de la iglesia de San Andrés de Aguilar de Campoo fueron convertidos en un auditorio situado en el Barrio del Soto de la villa?

Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico.

Poco sabemos de su historia, algunos estudiosos dicen que la iglesia formaba parte un antiguo monasterio, otros que era una iglesia de arrabal. A finales del siglo pasado lo que quedaba de la iglesia, cabecera y portada, fueron trasladados al campo santo de la villa donde el ábside hizo las veces de capilla. Con la construcción del nuevo cementerio, la iglesia de San Andrés quedo en desuso, hasta que finalmente se convirtió en un moderno “auditorio”, se construyeron unas escaleras y el ábside se colocó como el escenario, siendo la portada la puerta de entrada.


Aquel que quiera descubrir esta antigua iglesia y se acerque hasta el lugar en el que se encuentra hoy en día verá un ábside semicircular con un pequeño ventanal central y dos naves laterales. El arco central es de medio punto decorado en su lado izquierdo con un capitel donde se distinguen piñas y el de su lado derecho por lo que parecen ciervos pastando, los arcos laterales son apuntados con capiteles vegetales. Podemos decir que la decoración en su conjunto es bastante tosca. En el interior se conserva un altar y tapas de sepulcros. Es difícil saber si los restos que quedan son todos originales o tienen algún añadido realizado tras el traslado.

  • Bibliografía.
  • García Guinea, M.A, El Románico Palentino. Edit. Excma. Diputación Provincial de Palencia. Palencia, 1975.
  • www.romanicodigital.com/
  • Alcalde Crespo, G, Los pueblos de Aguilar de Campoo. Edit. Ayto. de Aguilar de Campoo, León, 2005.
  • Alcalde Crespo, G, Aguilar de Campoo. Edit. Ayto. Aguilar de Campoo. León, 2004.






Románico Curioso,
una serie de Cristina Párbole para Curiosón-©-2017



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La pila bautismal

 (I.4) Simbología arquitectónica

Deja, amigo/a, que te introduzca en el templo. El bautismo significa para el cristiano el abandono de un estado inferior para penetrar en otro superior. Muere para renacer a una nueva vida en Cristo. La ratio theologica da la tesis sobre el bautismo y la explicación de que las pilas bautismales suelen estar deducidas de la cualidad catártica del agua. 


Ciertamente su función  purificadora se presta a ser elevada a la categoría de símbolo... San Pablo precisa que se trata de un lavacrum regenerationis. Es pues, un lavado regenerador de una vida nueva. La simbología de la Pila bautismal enlaza con una interpretación evangélica y teológica profunda. Son lugares de Muerte y Resurrección. Jesús mismo consideraba el misterio de su pasión y de su cruz como un bautismo, y la catequesis primitiva subraya siempre que el bautismo es un descenso a las aguas de la muerte, seguido de una ascensión. Es decir, una inmersión en el abismo el mundo inferior, para desde éste, ascender transfigurado a un plano superior. La representación plástica del AGUA, se expresa durante el románico mediante líneas paralelas quebradas, en zigzag u onduladas, que a menudo son el motivo de ornamentación de las pilas bautismales. Por eso, temas bíblicos como la historia de Jonás o de Noé y el diluvio destructor que motiva una nueva alianza entre dios y el hombre, ponen de manifiesto esa doble consideración del agua como caos inferior a la vez que cuna de un nuevo nacimiento.


La de Colmenares de Ojeda, en Palencia, además de su belleza plástica se supera en mensaje simbólico al mostrar una escena de bautismo por inmersión, labrada en su superficie. Bautismo dentro de bautismo. 



En cuanto a su ubicación, en efecto, también pienso que debe de estar atrás, para purificarse antes de traspasar el vano e iniciar la peregrinación hacia la luz. Y digo “atrás” de forma ambigua, puesto que su lugar debería de estar afuera, en el nartex, cuando lo hay. Otra consideración: hablábamos de que los templos románicos son desde su origen monumentos funerarios. Tumbas hay en todos ellos. Pero no todos tienen pila bautismal. ¿Por qué?. Porque solo aquellos que fueron iglesia parroquial acogieron el rito de entrada de un nuevo miembro a la comunidad cristiana.


Cuando encontramos en medio de la nada un templo pequeñito, de esos que nos gustan, y vemos que tiene pila bautismal, nos está indicando que allí hubo (aunque no veamos signos de ello) una comunidad viva en su entorno que tenía hijos y los bautizaba. Y cuando llegaba al momento se enterraban lo más cerca de la “nave de la iglesia” (¿Habéis notado lo parecido que es un templo “patas arriba” a un barco?). Las edificaciones de la gente del pueblo solían ser de madera, barro… materiales perecederos, que con el paso del tiempo no dejan sino una elevación de pocos centímetros en el terreno. Solo la iglesia, edificada en piedra aguanta el paso de los siglos (“Se hizo roca mi casa, al construir la casa sobre roca”).




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Capricornio, la leyenda perdida

 Capricornio, antes que Hircus fue Pricus

"...para significar el de Invierno, mi maestro escogió el signo del Cabrón o Capricornio, porque estos animales tienen la costumbre de trepar al mismo tiempo que roen y despuntan las hierbas hasta colocarse en las cimas de los montes, como el Sol sube y continúa en subir hasta el otro Trópico"
Abad M. PLUCHE: “El Espectáculo de la Naturaleza”, 1786, Vol. VIII.


El 21 de diciembre, el Sol alcanza el punto más meridional de su recorrido y sus  rayos caen directamente sobre una línea que pasa por el norte de Argentina, el sur de África y el centro de Australia. Esta línea recibe el nombre de «trópico de Capricornio» porque en esta época del año el Sol está recorriendo la constelación conocida por ese nombre.

Los orígenes del mito de Capricornio eran prácticamente desconocidos hasta que las Escrituras de Delfos fueron descubiertas. Se dice que griegos pretendían ver en esta constelación a la cabra Amaltea, la cual había sido colocada en los cielos por Zeus como agradecimiento al alimento que recibió de ella cuando niño. Aunque, entre otras leyendas y versiones, hay una que se desvanece en la noche de los tiempos y que, narrada por los mismos griegos, se contaba a aquellos que eran capaces de entenderla. Era una historia más desconocida, más misteriosa y mucho más reveladora: el mito de Pricus.

Yo soy Pricus, cabra y pez a la vez!

La leyenda perdida:

Pricus, es hijo de Cronos y comparte con su padre la capacidad de manipular el tiempo. Pricus vive en el mar y es el padre del linaje de las cabras marinas (mitad cabras, mitad pez) que son criaturas inteligentes y honorables, pueden pensar y hablar y son favorecidas por los dioses.

La historia comienza cuando las jóvenes cabras de mar se sienten, de forma natural, atraídas hacia la costa.  Utilizando sus patas delanteras consiguen llegar a la orilla y subir a tierra firme donde, despreocupadas, se tumban al sol. Pero cuanto más tiempo permanecen en la tierra más rápida es su transformación en cabras normales. Su cola de pez se va mudando en patas traseras y pierden la capacidad de pensar y de hablar. Muchas de ellas marchan hacia las cumbres de las montañas.
Esto desespera a Pricus que teme que sus hijos se conviertan en animales sin sentido y que nunca puedan volver al mar.
Después de perder a varios de ellos, Pricus decide usar su habilidad para invertir el tiempo y salvar así a sus hijos extraviados.
Durante esta reversión todo en la tierra, excepto Pricus, se invierte a donde estaba antes. Las cabras marinas vuelven al tiempo de cuando estaban en el mar sin recordar nada de su experiencia pasada, puesto que el ciclo se ha vuelto a iniciar.
Pricus, no queda afectado por el cambio de tiempo y es el único que conoce el destino que les espera a sus hijos si siguen su instinto natural. Trata de aconsejarles y de advertirles e incluso termina prohibiéndoles que se dirijan a la orilla. Pero no importa lo que hace, o cuántas veces revierte el tiempo, sus cabras de mar siempre acaban por encontrar el camino hacía la tierra y terminan inexorablemente convirtiéndose en cabras corrientes.
El momento crucial en la mitología capricorniana se produce cuando Pricus finalmente se da cuenta de que no puede controlar el destino de sus hijos y que el pretender mantenerlos en el mar nunca funcionará. No importa cuántas veces intente "empezar de nuevo", sus vástagos siempre acaban en tierra.
Tras darse cuenta de ello, se resigna a dejar a sus hijos que vivan sus vidas y su propio destino.
Al final, todas las cabras de mar se abrieron camino a la tierra donde, inevitablemente, se convirtieron en las hircus o las cabras de cuatro patas que conocemos hoy. Ratificando el refrán conocido por todos: "la cabra siempre tira al monte" se quedó Pricus en soledad como la única cabra marina.

En su tristeza, Pricus le pide a Cronos que lo deje morir, ya que no puede soportar la soledad. Cronos, sin embargo, le permite vivir su inmortalidad en el cielo como la constelación de Capricornio. Ahora puede ver a sus hijos incluso en las cumbres más altas de las montañas, desde las estrellas

He aquí la verdadera leyenda perdida que se esconde detrás de uno de los más misteriosos mitos de esa constelación zodiacal y que guarda un paralelismo revelador con la propia naturaleza interior del hombre.

Nuestro capricornio oculto:

Así como las cabras marinas se forman en las profundidades acuosas, nosotros nos formamos en el vientre de nuestra madre, en la oscuridad y en estado húmedo. Semejante a ellas que poseen dos naturalezas también en nosotros se manifiesta la dualidad, prueba de ello es el instinto que procede del cuerpo y la intuición que procede del espíritu.

De igual forma que ellas, nacemos puros y honorables, poseyendo nuestras almas la facultad de vibrar en el mismo tono para poder entenderse entre sí, pero mientras más avanzamos en la vida y contemplamos el mundo manifiesto con la razón, más se aleja un alma de otra destruyéndose la unidad, olvidando de dónde venimos, de lo que somos capaces y lo que se nos ha otorgado al nacer. Perdemos la facultad de movernos en el mundo astral, lo olvidamos y damos por sentado su inexistencia.

Es parecido al despertar de cada día en que apenas recordamos las vivencias oníricas que hemos experimentado al dormir y, que la mayoría de las veces, se difuminan en el transcurso de las horas. Nos sucede como a las cabras marinas, que pierden la capacidad de moverse en los dos mundos a medida que se adentran más en uno de ellos.

Por eso, al igual que Pricus prohíbe a sus hijos poner un pie en la orilla porque sabe lo que les sucederá, Dios, eterno y manipulador del tiempo, prohíbe a Adán y Eva comer del fruto del árbol del conocimiento, porque también sabe lo que ocurrirá.

Si todas estas correspondencias que hemos anotado producen en vuestra el alma una inquietud, significa que nuestro capricornio sigue vivo, está despierto y que no cesará en su empeñada ascensión hasta la cumbre.



Sección para "Curiosón" del grupo "Salud y Románico".


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La galería porticada

(I.3)  Simbología arquitectónica

Aunque la galería porticada también contó con una dimensión práctica para los lugareños, llegando a albergar eventos lúdicos, festivos, e incluso ligados al propio funcionamiento del municipio (reuniones para discernir los asuntos relativos al concejo o a la justicia local), a partir del siglo XIII se aprovecharon estos sitios (pórticos) para reuniones laicas. 


Antes existió en las iglesias europeas la prohibición de celebrar audiencias laicas en estos espacios, y por lo que a España respecta tal prohibición existía ya en la legislación visigoda, y tal norma continuaba en 1322 según ordenaba en canon XVIII del Concilio de Valladolid. Esta normativa generalizada no siempre fue cumplida, y a partir del siglo XIII, se generaliza en la galería porticada las actividades mercantiles, o la celebración de festividades u otras actividades para el esparcimiento de los vecinos. No obstante, las características antes citadas, unidas a las propias necesidades derivadas de la liturgia, también convirtieron al pórtico en un lugar idóneo para el desarrollo de ciertos acontecimientos vinculados con la vida del cristiano y que no tenían cabida, por unos u otros motivos, en el interior del templo: el catecumenado, los cumplimientos penitenciales o la estación mayor de las procesiones. Cabe también señalar el importante cometido protector del pórtico, pues aparte de tratarse de una estructura cubierta y resguardada, también se hallaba al amparo de un radio en torno al templo sacro, inviolable y bajo jurisdicción episcopal. Debido a ello, así como a diversas prohibiciones expresadas en algunos concilios medievales, parte de estas tierras patrimoniales extramuros fueron lugar de inhumación hasta fechas relativamente recientes. De ese modo, el atrio y sobre todo la galería porticada se convirtieron los lugares preferidos para este fin, quedando generalmente destinados a las elites sociales o religiosas, ávidas de reposar eternamente en los espacios más próximos a la puerta del templo, acceso simbólico al paraíso.


Pero desde el único punto que interesa en esta exposición, el simbolismo de las galerías porticadas se viene entendiendo basado en la posibilidad de que cada una de las arcadas representase a las siete iglesias del Apocalipsis: Efeso, Smirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. Así se muestra en algunos beatos y, ello reforzaría el origen orientalizante de esta original aportación del Románico español. Aunque no en todas las galerías porticadas hay siete arcadas, sí que este número está muy extendido  galería románica porticada de siete. A nadie se le escapa el extenso y variado simbolismo del número siete. La carta dirigida a las siete Iglesias de Asia(Ap.1,4) es una alusión al mundo de "Asiah" que es uno de los cuatro planos de manifestación divina. Este, el de Asiah, sería el mundo de la acción, que según la tradición semítica-oriental, fue consolidado sobre siete pilares, como se menciona en Proverbios IX,1.




Sección para "Curiosón" del grupo "Salud y Románico".


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El románico naciente de San Salvador


La primera vez que visité Nogal de las Huertas, en busca de la que está considerada la primera edificación que marca la senda del románico rural palentino, este bloguero no esperaba encontrar tan emblemático templo en el estado que atestiguan las fotografías que acompañan a esta publicación. Había leído en algún lugar, o eso creo recordar... que sobre dichos restos se iba a acometer algún tipo de restauración, cuanto menos para consolidar algunas de las partes que aún quedan en pie de lo que fuera este antiguo cenobio. Tal vez... me hice excesivas expectativas, pero es lo que hay... y eso que dicho monasterio está en un paraje increíble, a escasos kilómetros de la ilustre localidad de Carrión de los Condes.

Se puede considerar que Nogal de las Huertas se sitúa en el centro provincial. Desde mi pueblo natal, Guardo, se llega fácilmente por la CL-615, en el cruce de la Serna nos incorporaremos a la carretera P-241, dicha carretera nos dejará en Nogal de las Huertas, a escasos minutos de atravesar la Serna y a solo unos dos kilómetros de esta localidad, si no me equivoco. Ya en el pueblo, nos encontraremos la iglesia de San Cristobal, en su interior guarda unos interesantes retablos, que merecen la pena su admiración.


Para saber más: Dentro de mi mochila
Imagen: Eduardo Gutiérrez




Una serie de Eduardo Gutiérrez para © Curiosón
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Montaña palentina: Belleza y Arte

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