Mucha gente, desesperada porque no encuentra respuesta en la medicina tradicional, recurre al Curandero, equivalente moderno de la figura de...

Aferrados a la última esperanza

Mucha gente, desesperada porque no encuentra respuesta en la medicina tradicional, recurre al Curandero, equivalente moderno de la figura del chamán, o del hierbero. Ellos se definen como personas empeñadas en devolver la esperanza a los deshauciados. Durante varios años, el periodista Fabián Cevallos ha recorrido el mundo para entrevistar y fotografiar a aquellos curanderos que gozan de mayor prestigio internacional. Venerados por unos y contestados por otros, responden con sus armas de sanar: imposiciones de manos, miradas, palabras y mucha fe...




  • Brigitte Foucauld [Francia]
Desde un apartamento, en el corazón de París, Brigitte piensa que el entorno es fundamental para la salud de las personas. "Me ocupo del ser, pero no lo curo. Mi papel al lado del enfermo es ser mediadora de la vida". 

  • Myrna [Siria]
Nacida en Soufanieh, cerca de Damasco (Siria) a los 18 años, impone sus manos a una cuñada víctima de una dolorosa enfermedad. "...Frota enérgicamente las partes doloridas de su joven cuñada. Ésta se siente aliviada de inmediato y se levanta de la cama como una rosa..."
Philippe Loron, un importante neurólogo francés, tras analizar los sucesos, declara: "Ciencia y fe no se oponen, sino que se complementan".

  • Madame Picoron [Francia]
Vive en Fontaine, en la región francesa de la Vandée, en una casa levantada sobre los cimientos de lo que en el siglo XII fue una iglesia, erigida en la encrucijada exacta de siete caminos y tres fuentes.
"Soy como todo el mundo -dice-, me gusta salir de compras, viajar y estar con mi familia, que es la que me proporciona el equilibrio que necesito. Por tener el don que tengo no soy superior ni diferente de las demás personas. No comencé a ejercer este trabajo por filantropía, sino por necesidad, por mi salud. Y es que este magnetismo no utilizado terminaba por enfermarme seriamente".

  • Chaski [Perú]
Nace en la Amazonia peruana. Un día, cuando tenía 12 años, su abuelo le hace descubrir el "Templo del Sol" del Machu Pichu, cerca de Cuzco. "La primera vez que me vi ante el Templo, me quedé como fulminado por una fuerza invisible que me reveló el don de la curación, que me fue transmitido desde mi nacimiento. Este poder me penetraba como la brisa y de una forma tan cálida como el sol, bajo la atenta mirada y la sonrisa tranquila de mi abuelo".

  • Andor Dryhn Holme [Noruega]
En el este de Lillehammer (Noruega) vive Andor, el sabio, desde su nacimiento. A su casa llegan hoy muchos enfermos traumatizados por miedos o problemas que se remontan a la infancia.
"Me levanto temprano y me oxigeno todas las mañanas caminando por los parajes de los alrededores. Me encanta levantarme al alba. ¡Es tan misterioso el nacimiento del día! Después, leo una media de tres páginas enteras de la Biblia. A continuación, medito las enseñanzas recibidas por medio de la Sagrada Escritura".

  • Liliano Frattini [Italia]
Italiano de 50 años, nace en Varese (Lombardía). Desde los 16 años se proclama "el amigo del hombre". Durante mucho tiempo desempeña el papel de presentador del telediario de la primera cadena italiana, la RAI. Heredero del don de la curación que poseía su padre, desde siempre se siente dividido entre el periodismo y la sanación. Finalmente, opta por ser curandero. Estudia la "pranaterapia", que le conduce a trabajar sobre el aliento vital de las personas. Doctor en filosofía, se apasiona por la historia de las religiones de los pueblos del mundo. Es especialista en la curación de patologías psicosomáticas. Una especialidad suya es la de hacer salir del coma a los enfermos que están en ese estado. Cuenta que en su familia todos eran más o menos videntes y curanderos sin saberlo.

  • Colin Bloy [España]
Pasa consulta en un pequeño despacho de Madrid. De las paredes -escribe el periodista- cuelgan fotografías cortadas de revistas y fotocopias, entre otros de Jung y San Bernardo. "Es el patrono de los sanadores, pues él también curaba con las manos", aclara . Para sus curaciones no necesita nada más que las manos. Concentrado ante sus pacientes -son sobre todo mujeres- visualiza sus arquetipos, luego las mueve, como si los palpase, organizándoselos al instante. "Es fácil y rápido y cualquiera puede aprender a hacerlo", señala. En su opinión, la sanación es un conocimiento tan antiguo como el hombre". "Todas las culturas lo tienen", señala este inglés afincado en España y con 20 años de experiencia.

  • Paolino Maggi [Italia]
A sus 88 años, vive entre Roma y Florencia, en un molino que pertenecía a su padre, y desde hace 30 ejerce el oficio de curandero, aunque también confiesa que ha trabajado la videncia. Posesiones demoniacas, mal de ojo, enfermedades de la piel, migrañas, problemas digestivos, algunos casos de esterilidad, quemaduras, heridas y hasta huesos rotos... La lista de sus sanaciones es muy larga. "Puedo curarlo todo a condición de que el enfermo se deje hacer, es decir, que crea que no soy yo el que realiza la curación, sino Dios", afirma. "Incluso el cáncer, cogido a tiempo, se puede curar". Paolino está disponible durante todo el día. Los pacientes llegan sin parar y sin cita previa. Aunque ya quedan lejos esos años en los que veía hasta 15 personas diarias. Hoy sólo recibe a la mitad.

  • Monseñor Milingo [Zambia]
Nace en 1930, en Zambia. En 1969 es consagrado arzobispo de Lusaka. En 1982 tiene que abandonar su tierra natal por orden de las autoridades eclesiásticas: "Satanás también está en el Vaticano", afirma parafraseando a Pablo VI".
Acaba de celebrar su 67 cumpleaños rodeado de más de 4.000 fieles en una gran iglesia de los alrededores de Roma. Revestido de sus hábitos de obispo, en sus "misas de curación" pueden darse hasta 150 casos de sanación sin que en ningún momento se le note un gesto de cansancio.
"Desde mi primera misa, he realizado un gran número de curaciones. Misas con todas las de la ley, en plena comunión y tradición eclesial. Yo no he traicionado nada ni a nadie", se defiende.

Fuente: Magazine de El Mundo
Imagen: Curanderos en Chiapas


3 comentarios:
  1. En este mundillo de los "curanderos" existe mucho despiadado y sin escrúpulos que se aprovecha de situaciones desesperadas... lamentablemente.

    Un abrazo

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  2. Cuando uno está tan desesperado, cualquier idea por rara que suene parece buena. Y hay quien se aprovecha de ello.

    Saludos.

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  3. Pienso que los curanderos son, a veces, muy efectivos por su carácter afable con el que fácilmente te identificas einvolucran, claro que "de todo hay en la viña del señor"... y desgraciadamente muchos se aprovechan de la buena fé de las personas que acuden a ellos.
    Es un tema largo y algo complicado pues hay que tener en cuenta múltiples factores.
    Besotes Froi,

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