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La revolución de Portugal


La gloriosa revolución hecha por los republicanos portugueses, es para el pueblo español ejemplo y enseñanza que no debemos olvidar.

Las masas portuguesas han sido admirablemente dirigidas y el resultado tenía que ser el que ha sido, un triunfo colosal; los portugueses han causado la admiración de todos los pueblos de Europa, y me atrevo a decir que no es sólo admiración lo que han causado, no me cabe duda que también han causado envidia, y no pequeña, a los pueblos que hace muchísimos años andamos tras de hacer lo que tan fácilmente ha hecho el pueblo portugués.

Muy poco se necesita discurrir para encontrar las causas que han motivado el triunfo de los republicanos portugueses en la lucha con la monarquía de los Braganzas. El pueblo portugués, menos culto que la mayoría de los pueblos de Europa, ha llevado a feliz término una revolución que ninguno de los pueblos que se creen superiores sería capaz de hacer ni aun de intentar.

El pueblo portugués con gran sentido, con gran intuición, con patriotismo sin igual, se entregó completa, incondicionalmente a los intelectuales; estos son los que verdaderamente han hecho la revolución, el pueblo con confianza ciega ha seguido el camino que le trazaron los intelectuales, por eso se ha dado el caso asombroso de que doscientos hombres hayan llevado a término una empresa tan difícil. El pueblo portugués, los intelectuales, los militares, los marinos, tanto oficiales como soldados, pueden estar orgullosos de su obra, pues han dado una lección a todas las demás naciones.
Verdad es que los intelectuales portugueses son lo mejor y más ilustrado que hay en Portugal; allí no hay grupitos capitaneados por Fulano o Mengano, allí no hay más que verdaderos republicanos muy amantes de su Patria y enamorados de las ideas republicanas, ninguno de ellos persigue fines bastardos y están exentos de toda ambición; por esa causa el pueblo portugués obedece ciegamente a sus Jefes, pues en ellos tiene plena confianza; lo mismo pasa con la fuerza armada, la marina, la tropa de tierra, los jefes; oficiales han ido a la lucha no por ambición, no por medrar en su carrera, han ido por convencimiento, llenos de entusiasmo, de fe, han ido al combate a dar sus vidas por el bien de la Patria encarnada en el ideal Republicano.

¿Y quienes han sido los que han conseguido que el pueblo, la marina y la tropa de tierra hayan hecho triunfar la revolución? Pues los intelectuales; esos intelectuales que se llaman Braga, Costa, Machado, etc... esos son los que han hecho la revolución y de ellos deben tomar ejemplo los intelectuales españoles; pero desgraciadamente vivimos en un país en que en cuanto un individuo pronuncia un discurso, ya tenemos un Jefe de grupo; así estamos nosotros, y no hay que censurar menos a las masas que se prestan y hacen el juego a todos los jefes o caciquillos que en los mitins halagan sus pasiones, en vez de enseñarles el verdadero rumbo para llegar al triunfo tan deseado por todos.

En España estamos divididos, y mientras que las masas sigan como ahora, y no se dejen guiar por los intelectuales, perderemos el tiempo lastimosamente; tomemos nota de lo que ha hecho el pueblo portugués e imitémosle y será la manera de poder llegar a donde ellos han llegado causando la admiración y la envidia de todos los pueblos de Europa que, creyéndose más cultos, no son, sin embargo, capaces de llevar a feliz término una revolución como ha sabido hacer el gran pueblo portugués guiado por doscientos intelectuales.

Pedro González Bolívar
Bejar Nueva
22 de Octubre de 1910

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